Cuando las marcas superan el nombre genérico…
Hace unas semanas hablabamos sobre los lugares que nos inspiraban para lanzar proyectos innovadores o simplemente resolver cuestiones de la vida cotidiana, entre los cuales destaco el baño, el que además de ser personalmente el lugar donde más pienso es también una zona de lectura (a muchos nos pasa), y es ahí donde tomé la revista Selecciones de Marzo del 2007 (si, vieja, muy vieja) y leí un breve texto que decía:
Puede escuchar su iPod hasta 90 minutos por día al 80% del volumen sin elevar sus riesgos de pérdida de audición.
En la frase anterior no quiero destacar lo posibles problemas de audición, no quiero expandirme en el hecho de que 90 minutos por día sean muy pocos (personalmente), no la transcribí para hablar sobre como nos damos cuenta de que el volumen esta a su 80% y no a su 81%, 82%, o más… Releamos la frase de nuevo, y disculpen que sea reiterativo pero me gusta que se den cuenta de lo mismo que yo sin que se los diga explicito (pierde la gracia):
Puede escuchar su iPod hasta 90 minutos por día al 80% del volumen sin elevar sus riesgos de pérdida de audición.
iPod… Sin duda algúna el que escribió ese titular es una persona que sabe muchísimo sobre las últimas tecnologías o esta completamente ajena a esta ya que colocarla palabra iPod, pudiendo reemplazarla por “reproductores”, incluso por “mp3″ o hasta por “mp4″… Pero, ¿por qué este artículo que algunos considerarán irrelevante?, no lo se realmente, vi esa frase y se me presentaron estas dudas ya que si le mostrase este titular a mi familia estoy seguro que ninguno de los miembros la entendería y terminaría por preguntarme, “¿que significa iPod?“… Miren ustedes el poder de las palabras y como una sola puede provocar que no entendamos la oración completa…
Aporten sus opiniones, es un mundo libre (o en la mayoría de los países)… Saludos…
