Resultado de mi experimento con la cadena de correo electrónico
Por si no se enteraron, hace exactamente siete días puse en completo riesgo mi vida al someterme a la suerte de una cadena de correo electrónico con el simple hecho de no reenviarla a ninguno de mis contactos y pudiendo sufrir todas las desgracias por mi rebeldía (pueden leer exactamente de que estoy hablando en el comienzo de esta historia, “Experimentando con la buena o mala suerte de una cadena“)…
Espere una semana luego de no hacerle caso a la cadena de correo electrónico, y mientras esperaba este último día que mi novia me abandonara sin razón aparente (lean el primer artículo para entender), no sucedió, por lo cual, además de estar contento por eso, estoy orgulloso de haber superado la buena o mala suerte de las cadenas de correo electrónico…
¿Que podemos aprender de esto?… En un principio que Anne Wichert no existe, es principal que sepamos esto, y luego tenemos que tener en claro que las cadenas de correo electrónico no son reales, que no vamos a tener mala suerte por siete años si no la enviamos a una determinada cantidad de personas, y que son simplemente correos electrónicos basura que no hacen más que molestar…
Soy prueba fiel, luego del experimento, de que las cadenas de correo electrónico no provocan ningún contratiempo si se las ignora… Arriesgense ustedes mismos, no envíen alguna de las tantas cadenas de correo electrónico que reciban, y aprendan de esta forma que hay que dejar de reenviar esta basura de correo electrónico…
Estoy a salvo, contento, pensé que no lo iba a lograr, cada día que paso hasta este séptimo me acostaba pensando si vería la luz del día siguiente… Señoras y señores, gracias por su apoyo, he superado mi experimento, y soy un sujeto de experimentos feliz de la vida… Saludos…
